familia

mar. 6, 2008 1 Comentario Posted under: niña

Mi vida transcurria entre el colegio y mi casa, pero los domingos- eso era otra cosa, me levantaba, y desayunaba a veces con mis hermanos y otras sola. Mi madre me preparaba en una tina, agua caliente para bañarme, (entonces solo tenian baño, los ricos) cuando estaba lista me vestia con la ropa de los domingos, asi llamaban al unico vestido decente que teniamos, porque mis hermanas tambien tenian uno.

Tenia dos hermanas y un hermano, la mayor Chari de 19 años, la mediana, Carmen, de 18 y Ferdi de 16. La mayor trabajaba en un taller de costura, Carmen bordaba mantillas en casa por encargo, sobre todo cuando se acercaba semana santa, no se movia de la silla y el bastidor,(habia que aprovechar las vacas gordas) y Ferdi trabajaba en una oficina.

Chari tenia novio de toda la vida, era un chico guapo y muy callado era mecanico.Carmen tambien tenia novio, era el botones del hotel donde trabajaba nuestro padre, mi hermana le llevaba todos los dia la comida en una tartera y asi fué como lo conoció. Ferdi estaba tonteando con una chica de raza gitana, que bailaba en el sacromonte, a mis padres no le gustaba esa relación-pero eso es otra historia.

Cuando estaba arreglada me decia mi madre-vas a ir con tu hermana de paseo y su novio,no los dejes solos y me cuentas todo lo que hagan cuando vengas.-Si ,era su carabina, yo entonces no sabia nada, su novio me decia-quieres que te alquile una bicicleta- pero no le digas nada a tu madre ni a nadie,desde luego que no, era lo mejor del domingo,me decia mi hermana, da la vuelta a la manzana nosotros estamos aqui, allá me iba tan feliz, con la recomendación de no manchar el vestido.

Yo daba vueltas y vueltas y no los veia asi que me cansé de ir siempre por el mismo sitio y me alejé un poco, iba enfrascada en mis pensamientos y no me di cuenta de que era la hora de comer, noté que el estómago me protestaba y di la vuelta pero no conseguí dar con la calle  en la que estaban ellos. Despues de mucho rato encontré el taller de bicis y allí estaban , mi hermana lloraba , cuando me vió ,me dió una bofetada y empezó a gritarme, me puse a llorar y la amenacé-vas a enterarte se lo voy a contar a papá. Palabras magicas, se tornó suave y acariciandome me hizo prometer -silencio.

Cuando llegamos a casa, aquello se complicó bastante, ya que mi hermana cobró por no llegar a tiempo a la comida por pegarme, (ya que el bofetón dejó la marca en mi cara) por llevar yo los zapatos nuevos con grasa de la bici, en fin que a mi hermana le salió caro el revolcón.

This entry was posted on Jueves, marzo 6th, 2008 at 6:38 pm and is filed under niña. You can leave a comment and follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.

One Comment Leave a comment

    Jaime said:

    mar. 8, 2008

    No te puedes ni imaginar la ilusión que me hace poder leer cosas de tu infancia.

    Me está gustando mucho cómo lo haces y lo que escribes, sigue así!

    Besos.

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