LAS COMPRAS DE NAVIDAD

mar. 9, 2008 2 Comentarios Posted under: niña

Amaneció un dia de invierno muy frio, solo de pensar en salir de la cama, me ponia los pelos de punta.Pronto vendrian a despertarme; Hoy era el dia en que ibamos a la plaza de Bibarrambla a comprar el pollo y las zambombas.

Me gustaba ese dia, era empezar la Navidad con el pollo. En aquellos años eso era comida de ricos, nosotros como la mayoria de españoles, solo lo podiamos comer en fechas señaladas.

Me levanté, desayuné y me preparé para pasar un dia divertido. Primero, fuimos a ver lo que habia en los puestos, pues la plaza estaba muy animada, tocaban la zambomba y las panderetas, y alguian entonaba un villancico, (mi madre solo miraba el precio del pollo).

Me encapriché de una pandereta, pero mi madre decia nó con la cabeza, mis hermanos se compraron una zambomba, y yo no quise nada. Fuimos a comprar el pollo, yo iba cabizbaja-¿que te pasa,?- me preguntó mi madre-que me gusta la pandereta-está bien,si me sobra dinero de la comida, te la compro, me puse contenta, ya empecé a fijarme más en los precios-mamá,ven  este es más barato ,si pero está raquitico, dijo mi madre,(esto es mas complicado de lo que creia,) está bien, tiene que ser gordo y barato, eso era más dificil. Después de dar tres vuetas a la plaza cotejando precios,!!por fin!! dimos con el sitio adecuado a nuestras pts.

Compramos todo (y también la pandereta).

Llegamos a casa, lo primero era buscar un sitio donde poner el pollo, lo hatamos a la pata de la mesa, y le pusieron agua y comida, pues como aun faltaban unos dias para la noche buena, teniamos tiempo de engordarlo un poco más.

Yo me fuí con mi pandereta a la calle para probarla, era preciosa, de varios colores y con unas cintas colgando. Estaba tocandola tan contenta, cuando me llama mi madre y dice. no la toques que trae mala suerte.Yo nunca lo entendí pero la tuve que guardar.

Después mamá buscaba un sitio donde esconder el turrón(no era la primera vez que cuando iba a buscarlo no estaba,). No es que fuéramos unos vulgares ladronzuelos, es que pasabamos necesidad de dulces. La comida no faltaba,-ni sobraba-eramos cuatro chicos en edad de comer mucho unos,y del desarrollo otros-asi que con nada estabamos satisfechos.Las Navidades para nosotros como para la mayoria de los chicos era una fiesta de gula, y tambien de probar los licores, aguardiente anis brandy y algunos más.

This entry was posted on Domingo, marzo 9th, 2008 at 3:40 pm and is filed under niña. You can leave a comment and follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.

2 Comentarios Leave a comment

    Jaime said:

    mar. 18, 2008

    ¡Qué tiempos aquellos! Eso de atar un pollo a las patas de una mesa tenía que ser un número…

    Yo no podría ni matarlo, ni comérmelo, sabiendo que lo hemos tenido vivo atado a la mesa…
    ;)

    ana gonzalez maldonado said:

    mar. 18, 2008

    Entonces no habia los mercados de ahora y habia que comprarlos vivos,si querias que los mataran costaba mas dinero y no estaban los tiempos para derrochar

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